
Ajustar la temperatura adecuada para tu sistema Matrix
Si utilizas un soplador SMI SR 8, ya sabes que el proceso de soplado de PET es algo delicado. No se trata simplemente de insertar una lámpara en su sitio y listo. Si la temperatura no es la adecuada, se obtienen botellas deformadas o zonas débiles en sus paredes. Es un problema del cual nadie quiere ser víctima.
Lo importante es la curva de calor
No nos basamos únicamente en la potencia indicada en la caja de la lámpara. Eso es un error típico de los principiantes. Nos preocupamos por la tensión y la longitud de las lámparas, para que la densidad de calor sea perfecta, es decir, que cada milímetro reciba la cantidad correcta de calor.
Cuando instalas nuestras lámparas en tu sistema Matrix, el proceso de calentamiento es sencillo. No tendrás que pasar horas ajustando las configuraciones del horno o modificando el tiempo de soplado. Simplemente funciona bien.
Detalles importantes
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que estas lámparas están sometidas a grandes estrés. Se calientan y enfrían rápidamente, por lo que el vidrio debe resistir esos cambios sin agrietarse.
Los conectores también son de calidad, sin espacios entre ellos y sin riesgo de arcos eléctricos. Además, ajustamos la cantidad de gas halógeno y la forma del filamento. ¿Por qué? Porque esa es la única forma de obtener la radiación de onda corta necesaria para penetrar en la preforma de PET, en lugar de que la radiación reboté en su superficie.
La realidad: mantener las lámparas en buen estado
Estas lámparas generan una cantidad increíble de calor. Si los conductos de aire del horno están obstruidos o el sistema de refrigeración no funciona bien, el calor ambiente podrá dañar las lámparas desde el exterior. No importa cuán bien estén fabricadas las lámparas; si no reciben suficiente aire, se dañarán pronto.
Mantén la alimentación eléctrica estable para evitar daños en las lámparas. Y hazte un favor: reemplaza las lámparas por completo en cada zona. Mezclar lámparas nuevas con viejas causa una distribución desigual del calor, y eso es precisamente lo que queremos evitar.