
Al renunciar a las antiguas estufas a queroseno, uno también se deshace de las mechas sucias, del olor intenso del combustible y de los problemas relacionados con la ventilación constante. En hogares remotos con ventanas estrechas, el aire limpio en el interior no es un lujo, sino algo esencial. Cada vez más personas sustituyen el queroseno por calentadores infrarrojos que son más eficientes energéticamente. El cambio se nota de inmediato.
Qué es importante desde el punto de vista técnico El calor infrarrojo irradia directamente sobre las personas, los suelos y los muebles, al igual que el sol que calienta una superficie sin calentar el aire que hay entre ella. Nuestro calentador infrarrojo eléctrico utiliza un elemento de fibra de carbono que alcanza rápidamente la temperatura adecuada y proporciona un calor constante, sin luz deslumbrante. Así, se obtiene calor donde se necesita, sin el ruido del ventilador ni el aire seco generado por los sistemas de ventilación forzada.
Está diseñado para funcionar con una toma eléctrica normal, por lo que se obtiene calor continuo sin necesidad de realizar modificaciones en la instalación eléctrica del lugar. El termostato incorporado ayuda a mantener una temperatura constante en la habitación. En cuanto a la seguridad, la protección contra volcados apaga el aparato si este se vuelca, y la protección contra sobrecalentamiento añade otra capa de seguridad.
Por qué es adecuado para estos espacios En entornos interiores remotos, las estufas a queroseno tienden a dejar una capa de suciedad en las paredes y un olor desagradable en las telas. Al cambiar a un calentador infrarrojo, se eliminan los subproductos de la combustión, lo que hace que el aire sea más ligero y limpio.
También se obtiene comodidad: el calor infrarrojo calienta más rápidamente, por lo que se logra una sensación de calor más rápido. Además, como el calentador no levanta polvo, es más adecuado para quienes tienen narices y gargantas sensibles. La eficiencia también es importante: al calentar directamente a las personas y los objetos, consume menos electricidad que muchos modelos convencionales, lo que ayuda a controlar los gastos.
Qué hay que tener en cuenta Coloque el calentador infrarrojo de manera que sus rayos alcancen la zona de estar principal sin obstáculos. No calienta el aire, por lo que las corrientes de aire pueden hacer que la habitación parezca fría. Sellar las grietas alrededor de las puertas y ventanas ayuda a que el calor sea más uniforme.
Y como cualquier calentador eléctrico, su rendimiento depende de un suministro de energía estable. Si en su área hay fluctuaciones frecuentes en la tensión eléctrica, usar un protector contra picos de voltaje es una buena opción.