
Deje de permitir que su área de comedor al aire libre permanezca vacía durante todo el invierno. Es una vista frustrante: un hermoso espacio para comer al aire libre que se queda completamente vacío en cuanto baja la temperatura. La mayoría de las personas intentan solucionar este problema con calentadores convencionales, pero el problema es que estos solo calientan el aire. Y en un espacio abierto, el viento se lleva ese calor antes de que llegue a sus invitados.
Por eso utilizamos calentadores de onda corta infrarroja. En lugar de luchar contra el viento, estos calentadores envían energía directamente a la piel y la ropa de los invitados. Es un tipo diferente de calor. Se siente como estar bajo el sol en un día fresco de octubre.
Calor que realmente llega hasta los invitados
Utilizamos emisores de onda corta porque no hay distracciones. Emiten un haz de alta intensidad que penetra directamente en el frío, sin dispersarse.
Lo mejor es que no hay necesidad de esperar. Basta con encender el aparato, y ya está listo para usarlo. Inmediatamente, los invitados sienten ese calor y se relajan. Dejan de temblar, se acomodan y es mucho más probable que pidan otra ronda de bebidas o postres.
Diseño adecuado
No basta con colocar estos calentadores sin más. Hay que pensar en cómo distribuir el calor. Si se coloca un aparato de 2000W demasiado alto, el calor pierde su intensidad antes de llegar a la mesa. Si se coloca demasiado bajo, los invitados se sentirán como si estuvieran bajo una lámpara de calor. Generalmente, recomendamos un diseño en forma de rejilla. Es la forma más fácil de asegurarse de que no haya “zonas frías” donde algún invitado se quede con frío mientras el que está a su lado está bien calentado.
Algunas cosas a tener en cuenta
Existen algunos sacrificios. Estos calentadores consumen mucha energía. No se pueden conectar directamente a una toma de corriente normal. Probablemente sea necesario mejorar los circuitos eléctricos para evitar cortes de energía. Además, estas luces son muy brillantes. Si busca crear un ambiente romántico y acogedor, ese brillo puede arruinar el ambiente. Podemos solucionar esto con reflectores o filtros recubiertos de oro para suavizar la luz, aunque perderá un poco de calor en el proceso.
Al final, lo importante es la comodidad. Cuando los invitados se sienten cómodos, se quedan. Y cuando se quedan, su espacio al aire libre puede generar ingresos todo el año.